En el día a día del apicultor, pocas cosas preocupan más que la aparición de enfermedades en la colmena. Una de ellas es la ascosferosis, también conocida como pollo escayolado. Detectarla a tiempo y actuar correctamente puede marcar la diferencia entre una colmena saludable y una que peligre.
¿Qué es el pollo escayolado?
El pollo escayolado es una enfermedad fúngica causada por el hongo Ascosphaera apis. Afecta principalmente a las larvas jóvenes de las abejas, momificándolas y dándoles un aspecto de yeso o escayola —de ahí su nombre popular.
Importante: aunque puede sonar grave, es una enfermedad que, con una buena práctica de manejo, suele controlarse fácilmente.
¿Cómo identificarlo en la colmena?
Atento a estos signos:
- Aparición de larvas momificadas de color blanco grisáceo o incluso negro.
- Presencia de «momias» en la piquera o en el fondo de la colmena.
- Disminución de la actividad de la colmena si la infección es severa.
Tip visual: puedes abrir algunos opérculos en cría cerrada sospechosa para observar las larvas momificadas.
¿Por qué aparece el pollo escayolado?
Los factores que favorecen la aparición de esta enfermedad son:
- Humedad excesiva dentro de la colmena.
- Bajas temperaturas durante la cría (especialmente en primavera y otoño).
- Desequilibrios en la población: demasiada cría para pocas abejas nodrizas.
- Cuadros viejos o material contaminado.
Tratamiento y manejo del pollo escayolado
Aunque no existen tratamientos químicos aprobados específicos, sí puedes aplicar varias medidas de manejo para controlarlo:
- Renueva los cuadros viejos: idealmente cada 3-4 años.
- Reforzar colonias débiles: uniéndolas o aportando cría naciente.
- Buena ventilación: abrir las piqueras y asegurar la entrada de aire.
- Desinfectar colmenas y materiales: llama, sosa cáustica o productos especiales.
- Uso de suplementos nutricionales: algunos productos microbianos (como PRO-DFM) ayudan a fortalecer la microbiota intestinal de las abejas.
En casos graves, traslada la colonia a una colmena limpia y ponle cuadros nuevos (preferiblemente con algo de cría operculada y alimento).
Prevención: la mejor estrategia
- Selecciona líneas de abejas resistentes y con buen comportamiento higiénico.
- Evita la sobrealimentación con jarabes en épocas húmedas.
- Realiza inspecciones periódicas especialmente en la primavera húmeda.
Detectar precozmente el pollo escayolado y actuar rápidamente es clave para mantener una colmena fuerte y productiva. La prevención, basada en buenas prácticas apícolas, sigue siendo nuestra mejor herramienta frente a esta enfermedad.
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