Con la llegada del frío, las abejas se enfrentan a uno de los momentos más críticos del año: el invierno. A diferencia de otros insectos, las abejas melíferas no hibernan propiamente; ellas han desarrollado una estrategia sorprendente para sobrevivir. Si eres apicultor o te interesa el mundo de la apicultura, es esencial entender cómo funciona este proceso y cómo puedes ayudarlas a pasar los meses fríos con éxito.


¿Qué hacen las abejas en invierno?

Durante la invernada, las abejas no abandonan la colmena ni buscan alimento en el exterior, ya que el clima frío y la falta de flores lo hacen imposible. Si bien es cierto que las estaciones se van difuminando por efecto del cambio climático, por una parte, y son muy distintas según los climas, y no es lo mismo las zonas costeras que el interior, con temperaturas más extremas.

Dentro de la colmena, las abejas forman lo que se conoce como «el racimo invernal»: una agrupación densa de abejas que se mueven continuamente para generar calor y mantener una temperatura interna adecuada para sobrevivir, especialmente para la reina. Las abejas obreras son las encargadas de esta tarea; vibran sus músculos torácicos y queman energía de las reservas de miel para generar calor.

  • La temperatura interna del racimo debe mantenerse entre 25 y 35ºC, incluso cuando la temperatura exterior desciende bajo cero.
  • Las abejas rotan de posición: las que están en el exterior del racimo se mueven hacia el interior para calentarse, mientras otras toman su lugar.

Preparar la colmena para el invierno

El éxito de la invernada depende, en gran medida, de las acciones que tome el apicultor en otoño. Aquí te compartimos los puntos clave:

1. Garantizar reservas de alimento

Durante el invierno, las abejas dependen de las reservas de miel y polen almacenadas durante la temporada activa. Asegúrate de que la colmena tenga suficiente alimento:

  • Una colmena debe contar con entre 15 y 20 kg de miel para pasar el invierno (puede variar según la región y el clima).
  • Si las reservas son insuficientes, puedes suplementar con jarabe de azúcar o pastas proteicas.

2. Revisar la salud de la colmena

Las abejas deben entrar al invierno libres de enfermedades y parásitos. Es fundamental tratar problemas como la varroa y asegurar que la colmena esté fuerte.

  • Realiza un tratamiento anti-varroa antes de que empiece el frío.
  • Inspecciona la presencia de enfermedades como la loque o el nosema.

3. Proteger la colmena del frío y la humedad

Aunque las abejas pueden soportar temperaturas frías, la humedad dentro de la colmena puede ser letal. Para evitarlo:

  • Asegúrate de que la colmena tenga una buena ventilación.
  • Inclina ligeramente la colmena hacia adelante para evitar acumulación de agua.
  • Coloca materiales aislantes en la parte superior o alrededor de la colmena, según sea necesario.

4. Reducir las entradas y proteger de depredadores

En invierno, la colmena es vulnerable a depredadores como ratones o aves.

  • Reduce la entrada para evitar que animales entren en busca de calor o alimento.
  • Coloca rejillas o protectores si es necesario.

Monitoreo durante el invierno

Durante los meses fríos, las visitas a la colmena deben ser mínimas. Evita abrir la colmena innecesariamente, ya que podrías romper el racimo y perder calor vital. También romperías los propóleos que sellan las oquedades, y que resultan fundamentales para el buen aislamiento térmico. En su lugar:

  • Observa la actividad externa: Una pequeña cantidad de abejas muertas en la entrada es normal.
  • Escucha la colmena: Puedes usar un estetoscopio o simplemente acercar el oído para asegurarte de que el racimo sigue activo.
  • Proporciona alimento suplementario si notas que las reservas son críticas.

El cuidado es clave

La invernada es un desafío tanto para las abejas como para el apicultor. Una buena preparación en otoño y un monitoreo cuidadoso durante el invierno pueden marcar la diferencia entre una colmena que prospera y otra que no sobrevive. Al comprender las necesidades de tus abejas y apoyarlas en este proceso natural, estarás asegurando no solo su supervivencia, sino también un inicio fuerte en la primavera.

Si tienes experiencia con la invernada de las abejas o consejos adicionales, ¡compártelos en los comentarios! Juntos podemos seguir aprendiendo y cuidando a estos maravillosos polinizadores.

Si quieres aprender más, no te pierdas el curso de iniciación a la apicultura en el Club La Colmena.

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